domingo, 23 de mayo de 2010

La chica estúpida


Una bonita fachada... y detrás nada.
Te alimentas de los demás.
Y estás vacía. Eres una cáscara vacía
Todo lo que esté a tu alcance, lo utilizas.
Y cuando ya no seas joven, ¿qué pasará?
Te matas, te estás matando...
Olvídalo...

sábado, 22 de mayo de 2010

Todas esas pequeñas cosas que tu sabes y los demás no. Todas esas pequeñas cosas que vas desarrollando en ti. Todas esas cosas por las que te desprecian, por las que te barren, por las que desapareces. Y de pronto, plop! Y no eres nada para ti, porque no lo eres para nadie. Taylor llamaba a eso reconocimiento. Arendt decía que la política es algo que sólo surge entre personas. Como el amor. El amor es un surgir “entre”, incluso todo el amor que puedas sentir hacia ti mismo es fruto del amor que te profesó alguien antes..

Puedo preguntarme si entonces en esencia el amor y la política son cualitativamente iguales. Puedo buscar las respuestas a mis preguntas. Puedo entenderlo todo. Pero eso no cambiará los hechos, mis hechos.

Sin embargo, seguiré preguntándomelo, siempre me lo preguntaré todo.Porque es la única forma que me sirve para sobrevivir a esos hechos, mis hechos. Y por eso, mis preguntas forman parte de esas pequeñas cosas que yo se, y tu no. Esas cosas que desarrollaré en mi, y que tu despreciarás, pero que estaban ahí antes de que llegaras, y serán las que me levanten cuando me borres, cuando yo haga plop, y desaparezca un poco más.

viernes, 21 de mayo de 2010

Telepistemología

Y aquí estoy yo, sentada en el sofá leyendo acerca de la conciencia moral y viendo programas en los que te enseñan a educar a perros-patada egipcios. Practicando un poco de telepistemología.
Quizá debería practicar mi telepistemología registrándome como miembro online y cuidando de Telegarden:

domingo, 16 de mayo de 2010

Yo también te ciero

Tengo mi primer recuerdo de tí a los cuatro años. Andabas arrastrando los pies, y aunque entonces me diera igual, hoy me habrías puesto de los nervios. Y creías en los reyes magos a los 12 años, llorabas si sacabas un 8, y fuiste a indiana bill hasta los 13. A los 16 cambiaste, y a los 19 te enamoraste. A los 22 olvidaste, y yo te vi llorar.
Y por mucho que lo tapes con chaquetas de cuero, pantalones pitillo y tupes, debajo siempre estarán los calcetines con pompones, el pelo cortado tan adorablemente y el pan que te daban tus abuelos para el recreo.
Mantenías tu inocencia con tanta perseverancia que no parecía tan siquiera real. Te aferraste tanto a esos 8, a esos 12 y a esos 13, que tardaste en crecer, tardaste un poco más. Pero ahora, pareces ser otra persona. A veces te miro cuando me das consejos y pienso cómo fue que ese niño se convirtió en ti. Me gusta el hombre en el que eres, me gustas tú, J.

Feliz inauguración de blog

sábado, 8 de mayo de 2010

Extraño sosiego

La cabeza me da vueltas. Esa sensación de perder un poco el equilibrio, de sentirte desconectada de las cosas. Si no lo entiendes, no pasa nada, yo nunca lo había entendido, y quizás me ha pasado tan pocas veces que las puedo contar con los dedos de una mano.

Soy más lenta para dar mis pasos, siempre he ido por detrás en cuanto a decisiones. Aunque haga las cosas, y sea impulsiva, sólo las hago a medias, y quizás mi cabeza tarde meses en tomar las decisiones que el resto de mí me hizo el favor de tomar en el primer beso, en el primer sentimiento.
Además, me asusto muy fácil, y me pregunto y me pregunto, y tengo miedo de todo lo que hago. Pero sigue sin notarse, porque de nuevo hay algo en mí que va por delante de mi mente.
En vuestro caso, es un arma de doble filo,
En tu caso, mi cuerpo decidió lo que iba a hacer hace mucho, mi mente quizás lo decidiera gracias a Brenna. Tu eres la horma de mi zapato. Me da la sensación de que por mucho que lo intente, tú eres el único que no se deja etiquetar, que se escapa del cajón al que te asigno. Eres insondable para mí, y eso sólo me atrae mas.
Y en el tuyo, no hay más que decir que no haya dicho ya. Los objetos cambian de significado. Una cruz de hierro no es para ti lo que fue para ellos. No hay que preocuparse, porque hay nuevos objetos con los que substituir los viejos, y hay quien proporcione esos nuevos recuerdos.

Seguro que ahora mismo, en muchisimos puntos de la Tierra, hay alguien a quien también le da vueltas la cabeza.